domingo, 24 de marzo de 2013

Cuando hoy es ayer y el futuro desaparece.

Esa tormenta en mis entrañas arrancando mis ganas de seguir.
El viento rasgando mi garganta como si tragara dagas por diversión.
Quisiera que aquel brillo en mis ojos tuviera otra razón detras de esas lagrimas llenas de dolor, quisiera que el llanto fuera el resultado de una risa inmensa y casi interminable, y que las sonrisas fueran mas que solo un pretexto para encajar en la sociedad; quisiera tanto y hay tan poco de donde sacarlo.
Y me encuentro aquí tratando de respirar la felicidad que la gente emana, tratando de olvidar lo que el corazón guardó en su interior.