jueves, 11 de abril de 2013

Fuego en el alma, fuego en el corazón.

Vivo con un dragón, a veces atormenta mis sueños, a veces me asusta, a veces me hace pequeña.
Vivo con un dragón malhumorado.
Vivo con un dragón fastidiado.
Este dragón me protege, pero también me hiere.
Y en el fondo se que los dragones son buenos, no todo en su corazón es odio; y muchos dragones han permanecido en paz; pero mi dragón no; mi dragón cambió...

Mi dragón aún es joven, pero se cree viejo, quiere que aprenda a volar, pero no quiere enseñarme a hacerlo, quiere que sea felíz, pero no le gusta lo que causa mi alegría...

Mi dragón no siempre fue un dragón, él fué mi caballero, mi heroe... Pero hizo del castillo de su princesa una clase de prisión, una prisión de sueños, del corazón.

¿Qué será de mi heroe? ¿Qué será de mi dragón? ¿Algún día aceptará quien quiero ser y lo que soy?