lunes, 14 de octubre de 2013

Catorce.

Habría dejado que me siguieras hiriendo
que en mi sonrisa te clavaras
y asi entonces seguiría cayendo
pero no, no puedo mas.

El sol se fue, la tormenta llegó
como dagas cada gota penetraba en mi interior
el viento, helado, me congeló
fría y solitaria se sentía mi habitación.

Entre suspiros y anhelos ahogaba mi corazón
promesas rotas y recuerdos amargos susurraba la razón
y el olvido, sentado a mi lado, me tomó entre sus brazos
el olvido reparo lo que una vez estuvo hecho pedazos.

Y no, hoy  no. Ya no llora mi ser.
Te recuerda, y sonríe
Te siente, y ya no quema
Y te quiere, de la forma correcta.

Vuela alto
vuela siempre
y no te detengas
Buena suerte.