lunes, 16 de septiembre de 2013

Noche y él.

Yo no se por qué te pienso
Yo no se por qué no te olvido
Tampoco se qué sigo haciendo
Por qué de escribir eres mi motivo.

No odio tu mirada, esa tan dulce que me enamoraba
No odio tu sonrisa, la que con facilidad te robaba
No odio tu voz,  la que tiernamente me arruyaba
No odio tu esencia, porque era eso lo que de ti más me gustaba.

No puedo odiarte por mas que intente
No puedes odiar lo que una vez te hizo feliz
Y quizá ni siquiera he intentado odiarte
Pues nada bello debería ser arrancado de raíz.

Te pienso y te pienso, de noche y de día
¿qué estarás haciendo hoy?
¿cómo te trata la vida?
¿también me piensas como lo hago yo?

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Él.

Te besé y te besé, como si no hubiera tiempo ni espacio, te besé
con deseo, con ternura y a veces un poco de dolor, te besé.
Te besé de día, y de noche, en los atardeceres mas bellos y a la luz de la luna,
te besé bajo el agua y sobre el pasto, y me besaste como a ninguna.

Te besé con tanta pasión, 
te besé con él corazón,
te besé y se sentía tan real,
te besé, una y otra vez, como si no hubiese final.

Nos besamos con locura.
Nos besamos con amor.
Nos besamos hasta enamorarnos,
Nos besamos hasta perdernos los dos.

Nos besamos, y con ese maravilloso ritmo creamos la mas hermosa melodía.