lunes, 11 de noviembre de 2013

Jamás, ojos miel.

Jamás te dije, que se siente bien cuando besas, que cuando tomas mi rostro y acaricias mi cabello, siento que vuelo; que me gusta que no dices nada, que tienes esa mirada misteriosa y profunda, casi indescifrable que podría conquistarme. 
Y te pierdes, y me pierdo; y vagamos solos por el mundo sin rumbo exacto para reencontrarnos otra vez. 
Jamás te dije, que si te tuviera no te dejaría ir; que si te quedaras, cuidaría de ti.
Entrégate y me entrego, tu y yo, juntos, como un nuevo comienzo, como un gran amor en proceso.
Jamás te dije, que tienes una ternura peculiar, en tu forma de reír, en tu forma de hablar; porque detrás de ese hombre rudo escondes un corazón sin igual.
Jamás lo dije y es mi secreto, que a veces sonrío y es porque te pienso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario